El target hereje

Los targets han cambiado, todos lo sabemos. Algo ha pasado. La clave ya no está en buscar el centro del mismo y producir un efecto centrífugo, la gente ya no se asocia activamente al estatus tradicional, ni a las convenciones. Tampoco están en contra, sólo están al margen. Las personas ya no se nuclean como hace siglos (15 o 20 años) ni forman movimientos ideológicos o heliocéntricos.
Se han atomizado. La segmentación se ha dado en tribus y estas tribus son muchas y variadas y están más cerca de los límites exteriores del círculo biempensante, desean y consumen casi marginalmente. Si quiere comunicar eficazmente, allí deben buscarse. Si lo que quiere es formar un grupo, allí debe crearse. Y hablar a cada tribu en su lenguaje y buscar sus signos de identidad, con cuestiones que normalmente son heréticas. Es la realidad y quien no la asuma fracasará. Si no lo cree, analice, mire las redes sociales, observe los grupos a su alrededor y piense qué los une.



